KV69
Con motivo de la celebración del Arqueonet2016, (http://congresoarqueonet.org/que-es/) en el MAN -o en el WOMAN según se mire- se celebraron una serie de mesas redondas relacionadas con el marketing digital aplicado a la Arqueología. Parte de nuestro equipo se traslado a la capital y participó en la mesa II: Medios de comunicación VS Patrimonio Histórico. Aquí el enlace a esta mesa (http://congresoarqueonet.org/actividades-planteadas/mesa-ii/). Recomendamos la visualización de todas ellas, y hacemos especial mención a la planteada sobre arqueología feminista, tema interesante y on fire.
En vez de dejar mis conclusiones -que las dejare algún día- hemos preferido hacer un pequeño estudio arqueo-historiográfico, para ver y observar como ha cambiado el panorama. ¿Verdaderamente ha cambiado algo? Pues eso nos dimos cuentas.
Si buscamos en la prensa sobre arqueología, casi siempre encontramos algo sobre piramides y similares. Y Buscando y buscando sobre el panorama en diferentes publicaciones, ¡Oh albricias! encontramos que en la publicación de Carter sobre Tutankhamon (que curioso) tiene un capítulo dedicado a los visitantes y periodistas,
Y es curioso como desde el descubrimiento de la tumba en 1922, -convirtiéndose el hallazgo en uno de los mayores de la Historia- la relación del patrimonio con los visitantes y con los periodistas fue , no vamos a decir tensa, pero si delicada. Por este motivo, creímos necesario intercalar en el capítulo de Carter con noticias actuales, para observar si verdaderamente ha cambiado algo el panorama o si seguimos con las mismas dificultades desde hace casi 100 años.
Pues aquí lo dejamos para uso y disfrute de los internautas y que opinéis sobre ello.
Jalón y honor. Estratigrafía o muerte. ¡Otra arqueología es posible!
P.d: Creemos que es necesario que la arqueología sea crítica y postprocesualista, y sobre todo por parte de los mas jovenes, los cuales tienen que derrumbar los cimientos de la torre de marfil, Sino, nos convertiremos en meros constructores de espacios habitacionales en pladur de esa torre.
¡Por una arqueología joven crítica!
https://www.change.org/p/comit%C3%A9-cient%C3%ADfico-jia-por-una-arqueolog%C3%ADa-joven-cr%C3%ADtica?recruiter=557753822&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink

La tumba de Tutankhamón. Biblioteca de
historia, 9. Ediciones orbis. S.A. (Trad. de Rosa Portell)
(Pp.
79-84).
9. VISITANTES Y PERIODISTAS.
Para la mayoría
de los arqueólogos es sorprendente la creciente atención popular que recibe ahora
nuestra ciencia.
El Ecce Homo de Borja ha recibido 140.000
visitantes desde que Cecilia lo «restauró»
En el
pasado hacíamos nuestro trabajo felizmente, interesándonos por él, pero sin
esperar que los demás expresaran algo más que una moderada cortesía al
referirse a nosotros;
El hallazgo de restos arqueológicos retrasa
las obras de la travesía de Jesús.
Los hallazgos arqueológicos ocasionan
retrasos en las obras de Tabacalera
El hallazgo de restos arqueológicos en Santa
Clara retrasa las obras de reforma de la calle
ahora, de
repente, nos encontramos con que el mundo se interesa por nuestra actividad con
una curiosidad tan intensa y ávida de detalles que se envían corresponsales
especiales con crecidos sueldos para que nos entrevisten, informen de nuestros
movimientos y se escondan tras las esquinas intentando sonsacarnos algún
secreto.
"Arqueología con estereoides": el último
gran secreto de Stonehenge
Los 10 mayores descubrimientos históricos y arqueológicos del 2015
Como dije,
es un poco sorprendente, por no decir incomodo, y a veces nos preguntamos cómo
y por qué se ha llegado a esta situación. Aunque nos lo preguntemos, creo que será
bastante complicado contestar exactamente a esta pregunta. Supongo que cuando
hicimos el descubrimiento, el público en general estaba inmerso en un profundo aburrimiento
con las noticias de reconstrucciones, conferencias y mociones y buscaba
ansiosamente un nuevo tipo de conversación.
Aparecen
en Granada restos de la histórica Puerta de Bibrambla y muralla de la Medina
Medieval
Donald
Johanson, el descubridor de Lucy, en el Museo Arqueológico Regional
Por otra
parte, la idea de un tesoro enterrado atrae a la mayoría.
El último viaje de la
fragata mercedes. un tesoro cultural recuperado
Cualquiera
que sea la razón, o razones, lo cierto es que cuando el Times publico la
primera noticia, ningún poder sobre la tierra pudo protegernos de la publicidad
que cayó sobre nosotros.
Los
vecinos de Pedrosa de Tobalina denuncian el deterioro del peñón de la cascada
de Pedrosa por la masificación
Las visitas al museo
arqueológico y los dólmenes de Valencina se duplican en un año
Estábamos indefensos
y tuvimos que arreglárnoslas como pudimos. El lado embarazoso del asunto nos alcanzó
de manera inequívoca. Vinieron telegramas de todas partes del mundo. Al cabo de
una o dos semanas las cartas empezaron a llegar, una auténtica avalancha de
correspondencia que aún no ha terminado. Algunas de ellas eran realmente asombrosas.
Empezando por cartas de felicitación, había otras con ofrecimientos de ayuda
que iban desde hacer los planos de la tumba hasta ofrecerse como ayuda de cámara:
peticiones de recuerdos, «unos granitos de arena de encima de la
tumba serían recibidos con gratitud»,
Dos
turistas roban un trozo de cornisa en Pompeya
fantásticos
ofrecimientos de dinero, desde derechos para hacer películas hasta patentes de diseños
de vestidos, consejos sobre el modo de conservar las antigüedades y los mejores
métodos para apaciguar los espíritus malignos y los elementos, recortes de
prensa, opúsculos, informes que pretendían ser chistosos, airadas denuncias de
sacrilegio, pretensiones de parentesco, «sin duda usted debe ser el primo
que vivía en Camberwell en 1893 y del que no hemos sabido desde entonces», etc.
Durante todo el invierno cayeron sobre nosotros presuntuosas comunicaciones de
este tipo, al ritmo de diez a quince por día. Tenemos un saco lleno de ellas y
estoy seguro de que se podría hacer un interesante estudio psicológico si tuviéramos
tiempo para llevarlo a cabo.
AYÁN VILA, Xurxo: (2015): Altamira
vista por los españoles. JAS Arqueología S.L.U.
¿Qué puede uno hacer, por ejemplo, con la
persona que pregunta solemnemente si el descubrimiento de la tumba arroja
alguna luz sobre las supuestas atrocidades de los belgas en el Congo?
Restos romanos en canarias
Luego
llegaron nuestros amigos los corresponsales de prensa que invadieron el Valle
en grandes números y dedicaron todo su talento social ‒que era mucho‒ a hacer
desaparecer cualquier resto de soledad o aburrimiento que el desierto hubiera
podido producirnos.
Sin aglomeraciones
Es bien cierto
que cumplieron a fondo con su deber, ya que cada uno se debía a sí mismo y a su
periódico la obligación de obtener información diaria y los que estábamos en
Egipto nos alegrábamos al enterarnos de que Lord Carnarvon había decidido poner
la publicidad en manos del Times.
Manos privadas salvan el patrimonio
histórico: ¿patrocinio altruista o mecenazgo comercial?
Otro
aspecto embarazoso, y tal vez el más serio que nos trajo la fama, fue la fatal atracción
que la tumba ejercía sobre los visitantes.
Visita la tumba de Cervantes
No es que quisiéramos
hacerlo todo en secreto o que objetáramos a los visitantes como tales, de hecho
hay pocas cosas tan agradables como ensenar nuestro trabajo a quien puede
apreciarlo, pero al ir empeorando la situación pronto se hizo manifiesto que, a
menos que hiciéramos algo para evitarlo, íbamos a pasar toda la campana jugando
a guías turísticos y nunca conseguiríamos poder trabajar. Desde luego era un
nuevo episodio de la historia del Valle. Siempre había habido turistas, pero
hasta entonces había sido un asunto comercial y no una fiesta campestre. Con
sus guías bajo el brazo habían visitado cuantas tumbas les permitía el tiempo o
su dragomán, se
tragaban apresuradamente la comida y salían corriendo para otro empacho de
visitas en otro lugar[1].
7 paises en 7 días.
Pero este
invierno, dragomanes
y
programas fueron olvidados y muchos lugares normalmente visitados permanecieron
desiertos.
Las visitas al castillo se
desploman un 90% por el cobro de entrada
http://eldiadigital.es/not/65010/las_visitas_al_castillo_se_desploman_un_90__por_el_cobro_de_entrada
La tumba parecía
un imán. El peregrinaje empezaba a primera hora de la mañana. Los visitantes
llegaban en burro, carro y coche de caballos y se disponían a sentirse en el
Valle como en su propia casa por un día.
El turismo es peor para el patrimonio que las guerras
Sobre el límite
superior de la tumba había una pared de escasa altura sobre la que tomaban
asiento y se establecían, esperando a que ocurriera algo. A veces ocurría, más
o menos a menudo, pero no parecía que fuesen a perder la paciencia por ello. Allí
permanecían toda la mañana leyendo, hablando, haciendo calceta, fotografiándose
el uno al otro o a la tumba, quedando satisfechos con poder dar una ojeada a
cualquier cosa.
Dejan unas gafas en el suelo de un museo y muchos visitantes piensan
que es arte
Siempre se
producía una gran excitación cuando corría la voz de que iba a sacarse algo de
la tumba. Ponían a un lado los libros o la calceta y sacaban un ejército de máquinas
de fotografiar, enfocándolas hacia el pasadizo de entrada. A veces temíamos que
la pared cediera y un montón de visitantes se precipitara dentro de la tumba.
La imparable ruina de Pompeya
Visto
desde arriba debía de ser impresionante ver como extraños objetos, tales como
los grandes animales dorados de los sofás, emergían gradualmente de la oscuridad
hasta la luz del día. Los que los transportábamos estábamos demasiado
pendientes de que cruzaran sanos y salvos el pasadizo para pensar en tales
cosas, pero podíamos hacernos una idea de la impresión que causaba a los
mirones al oír primero un silencio y luego una rápida sucesión de exclamaciones.
Nada podíamos objetar a estos visitantes ocasionales que se contentaban con
mirar desde arriba, y siempre que era posible sacábamos los objetos de la tumba
sin envolverlos en atención a ellos. Lo más difícil de manejar era el gran número
de gente a quien por una razón u otra había que mostrarles la tumba de arriba
abajo. Esta fue una dificultad que apareció tan gradual e insidiosamente, que
durante mucho tiempo no nos dimos cuenta del inevitable resultado, pero llego un
momento en que el trabajo quedo totalmente paralizado. Al principio, como es
natural, tuvimos las visitas de inspección de las autoridades competentes.
La arqueología también sufre el
sesgo político
Para los políticos, la arqueología y la cultura
están en segundo plano
Estas fueron siempre bien recibidas.
Derribada la estatua de Franco colocada en el Born de
Barcelona
También
nos alegrábamos de la visita de otros arqueólogos.
Una pelea entre dos egiptólogos se esconde tras los
hallazgos en la tumba de Tutankamón
Las peleas entre Turquía y Austria castigan Éfeso
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/09/10/actualidad/1473511977_363572.html
Tenían
derecho a ver la tumba y nos encantaba poder ensenarles todo lo que había por
ver. Hasta aquí todo estaba bien y nada hubiese ocurrido. El problema empezó
con las cartas de recomendación.
El presidente de EU recorre la zona
arqueológica más famosa de la capital griega, que fue cerrada al público
con motivo de su visita; funcionarios del Ministerio de Cultura
sirvieron como guías
http://www.excelsior.com.mx/global/2016/11/16/1128537
http://www.excelsior.com.mx/global/2016/11/16/1128537
Hubo
centenares de ellas, escritas por nuestros amigos ‒nunca habíamos notado antes
cuantos teníamos, por los amigos de nuestros amigos, por gente que tenía relación
con nosotros y por los que no tenían ninguna. También las había por motivos diplomáticos,
escritas por ministros o autoridades locales.
Italia cubre estatuas de
desnudos durante la visita del presidente de Irán
No hay que
olvidar las escritas por el propio beneficiario, algunas requiriendo sin más
que se les ensenara la tumba, otras mostrando con gran claridad e ingenio cuan
irrazonable seria rehusar el hacerlo. Una persona avispada incluso llego a
interferir la llegada del mozo de telégrafos e intento convertir la entrega del
telegrama en una excusa para entrar. El deseo de visitar la tumba se convirtió
en una obsesión para los turistas y en los hoteles de Luxor la cuestión del
modo de hacerlo y posibilidades se convirtió en un tópico de conversación. Los
que habían visto ya la tumba alardeaban abiertamente de ello y para muchos que
no lo habían hecho, conseguir una introducción por cualquier medio llego a ser
un asunto de honor personal. La cosa llego a tal extremo que algunas agencias
en América anunciaban viajes a Egipto con el único propósito de ver la tumba.
¡Vamos a Madrid! Las
excursiones más cañís desde las provincias
Todo esto,
como puede imaginarse, nos ponía en una difícil situación. Había visitantes a quienes
teníamos que admitir por razones diplomáticas y otros a los que no podíamos negárselo
sin ofenderles seriamente, no solo a ellos sino a la tercera persona que había
escrito la recomendación. ¿Dónde había que poner el límite?
Echan a Justin Bieber de
las ruinas mayas de Tulum por querer escalar un edificio
Turismo en Barcelona
Desde
luego había que hacer algo, ya que, como he dicho, el trabajo estaba detenido
la mayor parte del tiempo. De vez en cuando lo solucionábamos escapándonos.
Diez días después de abrir la puerta sellada llenamos de nuevo la tumba,
cerramos el laboratorio a piedra y lodo y desaparecimos por una semana.
Madrid cierra
su Museo de Historia por no renovar a tiempo al personal
Así
conseguimos un poco de respiro. Cuando regresamos decidimos dejar la tumba
enterrada irrevocablemente y tomamos la norma de no permitir visita alguna al
laboratorio. Toda esta cuestión de los visitantes es un asunto delicado. Ya
hemos tenido muchas discusiones acerca de ello, y se nos ha acusado de falta desconsideración,
mala educación, egoísmo, rudeza y otras muchas cosas, así que tal vez sería conveniente
explicar los problemas que comporta.
Indignación y caos por el cierre
del Coliseo romano por una asamblea sindical
Son dos.
En primer lugar, la presencia de visitantes crea un serio peligro a los objetos
mismos, un riesgo que nosotros, responsables de ellos, no podemos dejarles
correr. ¿Cómo podría ser de otro modo? La tumba es pequeña y está llena de
gente y antes o después ‒ya ocurrió más de una vez el año pasado‒ un paso en
falso o un movimiento apresurado por parte de un visitante puede dañar irreparablemente
una pieza.
Destruye obra de arte por tomarse una selfie
No es
culpa del visitante, ya que no sabe ni puede saber la posición exacta o el
estado de cada objeto. Es culpa nuestra por permitir que este allí.
Muere un turista despeñado mientras se hacía una foto en Machu Picchu
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/30/actualidad/1467273427_003028.html
Los
daños arqueológicos que deja el Rally Dakar en Chile
http://www.uchile.cl/noticias/109110/los-danos-arqueologicos-que-deja-el-rally-dakar-en-chile
Lo malo es
que cuanto más interesado y entusiasta es el visitante, hay más posibilidades
de que sea la causa del daño: se excita y en su entusiasmo hacia un objeto es
muy capaz de retroceder, pisando o derribando otro. Incluso sin dañar
directamente los objetos, el paso de grandes grupos de visitantes remueve el polvo,
lo cual ya es suficiente para perjudicarlos.
Turistas matan a un delfín por hacerse un selfie
http://www.playgroundmag.net/noticias/bebe-delfin-muerto-victima-selfie_0_1703229672.html
Turistas ultrajan Pompeya.
Este es el
primer peligro y el más evidente. El segundo lo constituye la pérdida de tiempo
que representan las visitas, que con ser menos aparente, en cierto modo es aún más
grave. Todo ello le parecerá muy exagerado al visitante individual, ya que,
¿quién pensara que la media hora empleada por este pueda afectar una campana de
trabajos? Es cierto en cuanto a su media hora, pero ¿qué hay que pensar de los
otros nueve visitantes o grupos de visitantes que vendrán el mismo día? Con un simple
cálculo puede verse que él y los otros han ocupado cinco horas de nuestro día
de trabajo. De hecho es mucho más de cinco, ya que en los cortos intervalos
entre visitantes es imposible ponerse a hacer nada importante. Todo un día se
ha perdido para todo propósito y objetivo. Ahora bien, en la pasada temporada
hubo días en que el número de visitantes llego a ser de diez, y si hubiésemos accedido
a todas las peticiones, evitando toda posibilidad de ofender a nadie, no habría
habido día en que no pasaran de los diez.
El Patronato de Altamira abre la
cueva a visitas controladas
En otras
palabras, hubiera habido semanas en las que no habríamos hecho nada en absoluto.
Tal como fueron las cosas el invierno pasado, dedicamos a los visitantes la cuarta
parte de nuestra campana de excavación. Como resultado tuvimos que prolongar
nuestro trabajo a la estación calurosa durante un mes más de lo que habíamos
planeado, y el calor que hace en el Valle en el mes de mayo no es cosa que
pueda contemplarse con ecuanimidad resultando lo menos apropiado para llevar a
cabo un buen trabajo. Sin embargo, había algo más importante que nuestros
inconvenientes: todo esto representaba un auténtico peligro para los mismos
objetos.
Graves destrozos en unas pinturas
rupestres declaradas Patrimonio Mundial
Las antigüedades
son frágiles y muy sensibles a cualquier cambio de temperatura, debiendo ser
tratadas con mucho cuidado.
El daño irreparable a la máscara de oro de Tutankamón se
produjo el pasado octubre
En este caso
el contraste entre la atmosfera constante de la antecámara y la temperatura
variable del exterior y la sequedad de la tumba que usábamos como laboratorio
era muy apreciable y algunos de los objetos lo acusaron.
El traslado del mapamundi a otra sala con menor temperatura dentro del
museo naval le ha causado graves desperfectos
Era de
extrema importancia que pudiéramos aplicar materiales de conservación lo antes posible
y en algunos casos debíamos estudiar el tratamiento más conveniente con
experimentos que había que controlar con mucho cuidado. Es evidente que el
peligro de interrupción era continuo y creo que no hay que insistir más en este
aspecto. ¿Qué pensaría un químico si se le pidiera que dejase un experimento
delicado para ensenar su laboratorio? ¿Que sentiría un cirujano si se le
interrumpiera en medio de una operación? ¿Y que diría el paciente? Y ya no es
necesario pensar que diría un hombre de negocios ‒me gustaría saberlo‒ si
recibiera diez grupos de visitantes en una sola mañana, esperando cada uno que
les mostrara su oficina.
Y, sin
embargo, el derecho de la arqueología a recibir un poco de consideración es tan
grande como el de cualquier otra forma de investigación científica o incluso
‒¿me atreveré a escribirlo?‒ el de la sagrada ciencia de hacer dinero. ¿Por qué
por el simple hecho de llevar a cabo nuestro trabajo en regiones remotas en vez
de hacerlo en el tumulto de la ciudad se nos ha de considerar groseros si nos
oponemos a constantes interrupciones? Supongo que la verdadera razón es que, en
opinión de la gente, la arqueología no es un auténtico trabajo.
La Indiana Jones del espacio
que descubre tesoros con un satélite
Excavar es
una especie de divertimiento de turista a lo grande, llevado a cabo con el
dinero del excavador, si es lo bastante rico, o con el de otras personas si uno
puede persuadirlas de que se asocien a él y todo lo que tiene que hacer es
disfrutar de la vida en un magnifico clima invernal y pagar a los nativos para
que le encuentren las cosas.
Hacen de su hobby una empresa que fabrica drones
Arqueología como hobby
En gran
parte, el arqueólogo aficionado, el que rara vez hacer nada por sí mismo y que
la mayoría de las veces está ausente cuando se hace el descubrimiento, es el
responsable de esta opinión.
Arqueología sexy.
La vida de
un excavador serio es, a menudo, monótona y, como espero poder demostrar en el próximo
capítulo, tan dura como la de cualquier otro miembro de la sociedad. He escrito
sobre este asunto más de lo que pretendía, pero en realidad se trata de algo
muy serio para nosotros. En esta tumba se nos presenta una oportunidad, como no
la ha tenido ningún arqueólogo, pero que hemos de aprovechar al máximo ‒y si
dejamos de hacerlo mereceremos el justo desprecio de las futuras generaciones
de arqueólogos, de proclamar que es absolutamente esencial que nos dejen trabajar
sin interrupciones.
Nadie
defendió el Born en 1991
No sería
lo mismo si los que nos visitaban hubiesen sentido alguna inclinación hacia la arqueología
o hubiesen tenido algún interés en ella. A la mayoría les atraía solamente la
curiosidad o, lo que es peor, querían visitar la tumba porque es lo que estaba
de moda.
Turismo de lujo
Cualquier cosa por 20
millones de euros.
Querían
poder hablar largamente acerca de ello a sus amistades o alardear ante turistas
menos afortunados que no habían podido conseguir una recomendación.
Turismo para ricos
Pueden imaginarse
algo más enloquecedor que conceder media hora de tiempo precioso a un visitante
que ha pulsado toda clase de teclas para lograr ser admitido, en un momento en
que uno está inmerso en un problema difícil y luego oírle decir en voz bien
audible mientras se marcha: «Bueno, después de todo no hay gran cosa
que ver»?
La
exposición sobre Dalí del Reina Sofía, históricamente la más visitada en Madrid
La exposición de El Bosco es la más visitada de la
historia del Prado
Esto sucedió
el invierno pasado y más de una vez. En todo caso, en la próxima temporada los
turistas tendrán mucho menos que ver. Sera completamente imposible entrar en la
cámara funeraria, ya que cada centímetro estará ocupado por andamios y el
traslado de la capilla pieza por pieza será una operación demasiado delicada
para permitir interrupciones. En el laboratorio pensamos ocuparnos de un solo
objeto cada vez, que embalaremos y enviaremos en cuanto hayamos terminado con él.
En el Museo de El Cairo está expuesto el contenido de seis cajas llenas de
objetos y con toda humildad hemos de suplicar a quienes visiten Egipto que se
contenten con esto y con lo que puedan ver desde fuera de la tumba y que no se empeñen
en entrar en ella. Los que están verdaderamente interesados en la arqueología serán
los primeros en darse cuenta de que la petición es razonable.
http://www.eldiariomontanes.es/agencias/cantabria/201610/25/museo-altamira-estudia-abrir-803158.html
El
estudio del CSIC concluye que Altamira no debe abrir
Los demás,
los que consideran la tumba como una atracción turística y Tutankhamon como un
simple tópico de conversación, no tienen derechos en este asunto y no merecen consideración
alguna.
Revilla quiere abrir Altamira a Obama
http://www.eldiariomontanes.es/cantabria/201606/08/revilla-quiere-abrir-altamira-20160608122524.html
Sean
cuales fueren nuestros descubrimientos en esta campaña, esperamos poder
ocuparnos de ellos dignamente, como debe ser.
El
pinchazo de la burbuja inmobiliaria dejó al sector sumido en una crisis sin
precedentes en España, con infinidad de yacimientos sin excavar y miles de
arqueólogos en paro que ven a la disciplina «prácticamente desaparecida
¿Estudiar arqueología o NO estudiar arqueología?
[1]
(…)…la
cuestión es que el visitante es una persona completa, no un simple mecanismo
humano que busca algo de comer y se marcha seguidamente”. (TILDEN:1957:85).